La hipercolesterolemia y la dislipemia no presentan síntomas ni signos físicos, por lo que es difícil de detectar a simple vista. Para poder identificar las estas patologías de riesgo cardiovascular es necesario realizar análisis de sangre que determinen los niveles de colesterol y triglicéridos. Es importante realizar estas analíticas de forma periódica para mantener controlados estos niveles, y en el caso de estar dentro de los niveles de riesgo, adoptar las pautas necesarias para reducirlos, sobre todo en personas con herencia familiar de cardiopatías o episodios coronarios.

Cada día más, se dan casos de niños y jóvenes que desarrollan o son candidatos de riesgo a padecer estas patologías. Este significativo aumento se debe a la deficitaria alimentación, cada día más llena de productos prefabricados y comida rápida rica en grasas poliinsaturadas, y al alto volumen de sedentarismo detectado entre los más jóvenes.

Podemos ayudar a prevenir y reducir la dislipemia e hipercolesterolemia cuidando los siguientes puntos:

  • Llevar una dieta variada y equilibrada baja en grasas saturadas y rica en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, que podemos encontrar en la cocina mediterránea española de toda la vida.
  • Hacer ejercicio al menos 3 veces por semana, y de carácter aeróbico. Que además de reducir nuestros niveles de colesterol malo y triglicéridos nos ayudará a estar más saludables en general y acelerar nuestro metabolismo.

Si con los dos pasos anteriores, no conseguimos reducir lo suficiente nuestros niveles de colesterol, podemos servirnos de complementos nutricionales que nos ayuden a reducir los niveles de colesterol en sangre. Si esta es tu elección, desde Laboratorios Actafarma te recomendamos que elijas un complemento alimenticio  como Oxicol, con estudios clínicos desarrollados en pacientes reales que demuestra su eficacia y seguridad.

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