Los alimentos procesados están cargados de ingredientes poco saludables e incluso dañinos para nuestro organismo. Lo ideal, sería consumir únicamente alimentos enteros y no procesados, aunque entendemos que esto resulta harto difícil para la mayoría de las personas que llevan una ajetreada vida diaria, por eso, queremos enseñarte a reconocer los ingredientes químicos más peligrosos en los etiquetados de los alimentos procesados para que seas consciente de lo que consumes.

  • Edulcorantes artificiales

Diversos estudios han demostrado que consumir algo dulce aumenta el hambre, independientemente de tener cero calorías, los edulcorantes pueden causar un mayor aumento de peso que el consumo normalizado de azúcar moreno. Aunque el aumento de peso es sólo uno de sus daños colaterales, entre los que se encuentran desequilibrios de la flora intestinal, desarrollo de resistencia a la insulina y posibilidad de causar daños en el ADN celular. Son los siguientes:

  • Aspartamo, esplenda (sucralosa), acesulfame de potasio, sacarina.

 

  • Grasas trans y aceites vegetales

Las grasas trans, estos alimentos promueven la inflamación, punto de inicio de gran variedad de enfermedades crónicas. También intervienen en el desarrollo de enfermedades como la diabetes y cardiovasculares.

Además de las grasas trans, los aceites hidrogenados están presentes en gran parte de los productos procesados con el etiquetado “aceites vegetales”, y son perjudiciales para la salud.

  • Sabores artificiales

La problemática de estos sabores artificiales es que simplemente aparece el sabor en sí, pero no los componentes de este ingrediente. Cada ingrediente de sabor artificial puede componerse hasta de 50 compuestos químicos que no aparecen en el etiquetado, sino que sólo veremos como “sabor vainilla”, “sabor a mantequilla”…

  • Glutamato Monosódico

El glutamato monosódico es una excitotoxina. Potenciador del sabor, que antes se asociaba a la comida china y que hoy en día se usa en múltiples productos de los alimentos procesados.  El principal problema es que no aparece con este nombre o su sigla en inglés (MSG), se usan otros nombres como ácido glutámico, proteína hidrolizada, extracto de levadura, y muchos más para denominar este ingrediente.

  • Colorantes artificiales

Un estudio realizado por la Universidad de Purdue en 2014 sugiere que los niños podrían estar consumiendo más colorantes alimentarios tóxicos de lo que se pensaba.

Algunos provienen del alquitrán de la hulla, y otros como el conservador benzoato de sodio, pueden provocar  hiperactividad, falta de concentración, etc.

  • Jarabe de Maíz de Alta Fructosa (JMAF)

Suele decirse que el jarabe de maíz de alta fructosa no es más dañino que el azúcar, pero en realidad El JMAF contiene la forma libre de monosacáridos de fructosa y glucosa, por lo que no puede considerarse biológicamente igual que la sacarosa (azúcar normal). Es una forma muy económica de añadir fructosa a los alimentos (ya que es un conservante), y además suele generar adicción por parte de los consumidores.

Al no identificar este alimento, no somos conscientes de las cantidades de esta fructosa que consumimos, pero muchos productos “no dulces” la llevan.

Desde Laboratorios Actafarma te animamos a consumir alimentos frescos, y utilizar cuanto menos mejor, alimentos procesados, pero si vas a elegir uno, revisa sus etiquetas para buscar los ingredientes más naturales.

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