Durante mucho tiempo, se creía que la siesta era más una costumbre de la tierra, aprovechada por remolones y vagos para descansar después del almuerzo, pero desde hace varios años se ha demostrado en numerosos informes médicos, publicados en publicaciones científicas, que los beneficios de  la siesta, esta singular rutina de los pueblos mediterráneos tiene unos estupendos beneficios para la salud.

De hecho la siesta ha sido adoptada en tradiciones tan dispares a la nuestra como la japonesa (donde las empresas facilitan un cuarto de relax para que los trabajadores duerman una siesta de 20 minutos después del almuerzo), o la americana, donde esta tendencia empieza a implantarse cada vez más. En concreto en esta última, se han realizado pruebas en profesiones sometidas a un alto grado de estrés como controladores aéreos, y se ha descubierto que seguir este hábito, mejoraba sus niveles de concentración y productividad.

La siesta y nuestros ritmos circadianos:

Somos el único animal que dormimos de seguido. La mayor parte de los animales tienen ciclos de sueño-vigilia repartidos a lo largo del día, se les denomina: durmientes polifásicos.

En la antigüedad, en hombre primitivo también era durmiente polifásico, pero la adaptación al mundo moderno nos ha hecho eliminar las vigilias durante el dia, alterando así nuestros originales ritmos circadianos.

Algunos de los beneficios de dormir la siesta son los siguientes:

  • Aumenta la creatividad y percepción sensorial
  • Aumenta la capacidad de memoria, el estado de alerta y concentración en un 30%
  • Aumenta la productividad, ya que evita el desgaste y revierte la sobrecarga de información
  • Mejora el estado de ánimo
  • Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en un 37%
  • Disminuye el grado de estrés de la jornada

Y después de esta larga lista de beneficios, ¿vas a quedarte sin tu siesta diaria?. Desde Laboratorios Actafarma sabemos que el estresante ritmo de vida diaria no siempre nos permite disfrutar de esta saludable rutina, pero queremos animarte a que la practiques, al menos, en vacaciones.

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