Por primera vez, se ha establecido una relación directa entre el sobrepeso y la obesidad como causantes y agravantes de artrosis a través de una acción metabólica, independiente de la sobrecarga articular debida al exceso de peso. Hecho especialmente relevante si tenemos en cuenta que en torno a un 60% de la población española presenta un Índice de Masa Corporal (IMC) por encima de los límites saludables.

La base de esta conexión se cimenta en la naturaleza endocrina del tejido graso blanco, que libera sustancias inflamatorias implicadas directamente en la degradación del cartílago, en la sinovitis y en la estimulación de los receptores del dolor. Por lo tanto, es necesario plantear un tratamiento diferenciado entre pacientes con artrosis metabólica (sobrepeso y obesidad) y pacientes con artrosis pero sin ninguna patología metabólica asociada. En el caso de estos últimos, se recomienda un tratamiento encaminado a disminuir el dolor y mejorar la movilidad y calidad de vida del paciente. Por el contrario, en aquellos pacientes que padezcan una artrosis metabólica, debemos ser mucho más cuidadosos con su tratamiento, ya que además de actuar sobre la articulación, debemos ser capaces de anular aquellos factores metabólicos que agravan la patología articular, como es el caso de la leptina, entre otros, en pacientes con sobrepeso u obesidad.

Además del gran avance que supone la definición de artrosis metabólica como un nuevo perfil diagnóstico, todas las novedades encaminadas a mejorar la salud articular se tratarán esta semana con motivo del Congreso Anual Europeo de Reumatología (EULAR), uno de los principales eventos a nivel mundial en este ámbito, que se celebrará en París del once al catorce de junio.

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